4 REGLAS BÁSICAS PARA INVERSIONISTAS

Ser inversionista no es tarea fácil, requiere de mucha preparación, manejo de emociones tanto positivas como negativas, así como una gran capacidad de análisis y tener una mente clara y enfocada. Así como de ir generando experiencia con el paso del tiempo, de tener aciertos y en ocasiones errores. Si bien es cierto que a nadie le gusta perder su dinero, incluso bajo una buena gestión del riesgo, sin lugar a duda siempre se estará expuesto a situaciones que nadie puede controlar ¿por qué? porque así son las circunstancias. En cualquier tipo de inversión ya sea en un proyecto o en algún mercado, el riesgo siempre estará al acecho, pero eso no significa que ahí se termina todo. Si realizas una mala inversión, no es el fin, aún existe buen camino por recorrer y mucho que poder ganar. Ser inversionista es toda una profesión, incluso un estilo de vida. Así que te dejo las cuatro reglas básicas y fundamentales de todo inversionista profesional tiene en mente:

 

1.- No invertir más de lo que primero estás dispuesto a perder antes de ganar.

 

Lo primero que debes tomar en cuenta para invertir en un proyecto o en algún mercado sea de divisas o de valores, es que jamás inviertas más dinero de lo que no estés dispuesto a perder, es algo muy simple pero emocionalmente con muchas repercusiones si no estás preparado. Las emociones son un factor importante ante los resultados de las inversiones, puede que hagas una inversión y su resultado sea extremadamente fenomenal, y tus emociones inmediatamente se van por las nubes, la euforia y la alegría aparecen. Y está bien, haz ganado. Pero qué pasará cuando no sea así, que alguna circunstancia que en la mayoría de casos no controlas ciertas circunstancias, variables, acontecimientos, etc.; pierdes, las emociones negativas aparecen y esas pueden destruirte mental y emocionalmente si no estás consciente de ello.

 

2.- No invertir dinero (de tu flujo de efectivo) con el cual pagas tus cuentas (renta, electricidad, comidas, etc.) con el cual sostienes tú estilo de vida.

 

Este aspecto es muy importante, jamás cometas este error que la mayoría de principiantes pasa por alto. Al estar con mucha emoción positiva y expectativas sobre tu inversión, y con ese afán de ganar y lo más rápido posible, muchos comprometen su patrimonio de manera irresponsable, incluso poniendo el riesgo el patrimonio no sólo de ellos, sino de toda una familia o amistades. Así que sólo invierte aquello que estás dispuesto a dejar por un tiempo y que no necesitas para cubrir tus necesidades. Recuerda puedes recoger los frutos de esa inversión, pero también no estas exento de que una tormenta termine con la cosecha.

3.- El que invierte por necesidad, pierde por obligación.

 

Los buenos inversionistas saben y conocen muy bien las reglas, saben mantener el equilibrio en sus emociones y por lo tanto en sus inversiones. Saben y entienden que se gana muchas veces, pero en ocasiones se pierde también y no tienen problema con asumir ese riesgo. 

 

4.- Si hay una inversión que no te deja dormir, mejor retírate de ella.

 

Si no estás seguro y pleno de invertir en un proyecto, mejor no lo hagas. Tampoco si esa inversión te mantendrá preocupado todo el tiempo y sin dormir durante su desarrollo, definitivamente ni te metas, no vale la pena. En cada inversión tendrás que valorar riesgo v.s. tranquilidad. 

 

Recuerda para invertir debes prepararte y analizar constantemente las oportunidades que te llegan, tener una buena gestión del riesgo y minimizarlos. Aun así ten en cuenta que todos los factores no los puedes controlar, encárgate de lo que te corresponde a ti, ejemplo estas anteriores 4 reglas. Y para lo que no puedes controlar asume los resultados de los riesgos cuando pierdas, y disfruta cuando estos sean positivos y ganes, pero lo más importante es que investigues, te asesores y día con día obtengas más experiencia en las inversiones (de cualquier tipo).

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